Llevamos dos semanas ya en Madrid y todavía tenemos muy vivas las sensaciones del viaje, y muy especialmente las asociadas a Ouzina.
El viaje fue maravilloso en muchos aspectos: la logística?, perfecta; los hoteles?, encantadores; el recorrido?, precioso y cargado de detalles; los guías?, efectivos y no buscadores de comisión de alfombras; la gente?, simplemente encantadora (y cómo hablan español todos!).
No nos sentimos en un viaje organizado al uso. Hassan nos aconsejaba y nos permitía hacer cambios adaptandose a nuestro ritmo e intereses. Era como ir a nuestro aire con un amigo del lugar, la mejor combinación.
Pero no es sólo eso lo que ha hecho el viaje tan especial, es Ouzina y su gente lo que marcó la diferencia. Los tres días que pasamos allí fueron una experiencia diferente. Cómo decirlo?, fue real, vida real, no turismo.
Aprendimos mucho allí. Volveremos.
Rafa y Fátima