Día 30/12/08
De nuevo nos reunimos a desayunar a la misma hora. Hoy acudimos al mercadillo de Rissani, para realizar algunas compras y repostar combustible. El mercadillo, es curioso de visitar por su inmensa variedad de mercancías que se ofrecen. Es el mercado mas importante de la zona, donde acuden a abastecerse los nómadas del desierto.
Todos encuentran algo que comprar, ya sea a modo de recuerdo, regalo o capricho. Algo de fruta fresca y unos excelentes dátiles autóctonos de Rissani.
Las estampas del mercado siempre son pintorescas, muchos contrastes, objetos y mercancías que nos choca tanto por su presentación como por su naturaleza.
Un poco saturados de tanto bullicio, decidimos irnos a comer a un lugar mas tranquilo. Recogemos las deliciosas “Pizzas de Rissani” que hemos encargado previamente y tomamos rumbo a la hamada que conduce al Erg Chebbi, para comer tranquilamente en la haima de unos nómadas amigos que viven en medio de la nada. Las pizzas, están de muerte. Devoramos las 8 enormes pizzas como si nada. Un buen té preparado por la madre de la familia nómada y a retozar un poco sobre las alfombras.
El día se pone algo gris y se levanta un viento frío. Parece que el tiempo ha hecho un giro radical. Camino a Ouzina, nos detenemos en el depósito nómada de Merzouga, donde el buen amigo Tupi, nos muestra y ofrece la enorme cantidad de objetos de artesanía que tiene en
depósito.
Caen unas pocas gotas, pero no parece que vaya a ser nada importante. Ya oscuro, emprendemos el regreso a Ouzina por la pista de Taouz.
Llegamos a Kasbah Ouzina y allí nos espera nuestro amigo Victor, que lleva el grupo de NSA 4x4.Han venido a pasar unos días con nosotros y celebrar el fin de año conjuntamente. Después de saludarnos todos y dar tiempo a los termos de leña, calentar el agua de las duchas, nos aseamos y sentamos a charlar hasta la hora de la cena.
El menú de hoy es otra especialidad, Ensalada y “Kafta”, excelente combinación de huevo, verduras y albóndigas de ternera. Para los numerosos niños que nos acompañan, les preparamos unos espaguetis con tomate y queso, que ni en el mejor restaurante Italiano.
Finalizada la cena, toca dar la bienvenida al nuevo grupo, con los tambores y cánticos tradicionales. Se acerca la hora de acostarse, mañana tenemos un corto pero precioso recorrido que realizar y la fiesta de despedida del año 2008.