Nuestro amigo Miguel de Cádiz y el resto de aventureros, nos ha remitido la crónica de su viaje realizado a Marruecos, el pasado puente de mayo. Este viaje, tenía una particularidad y es que lo realizaban con sus hijos, para que vieran como viven los niños en el desierto.
A continuación, os reproducimos la crónica enviada:
El proyecto de la aventura comienza en Cádiz, allá por el mes de Febrero algunas ideas, Internet, y muchas ganas comenzaron a darle forma a todo esto.
Muy pronto nuestro destino final se marcaría en Ouzina. Concretamente en Kasbah Ouzina. Donde gentilmente Jordi (nuestro enlace en España) aviso de nuestra llegada y al mismo tiempo nos ofreció la posibilidad de hacer entrega de nuestra ayuda.
La Expedición se fue formando poco a poco, a todo esto quisimos añadirle otro componente, se trataba el de viajar hasta el desierto con niños, serian nuestros propios niños los que harían entrega de la ayuda y al mismo tiempo conocerían las excelencias de este maravilloso país, así como sus necesidades mas básicas valorando así sus propias vidas, después de varias reuniones, alguno de los vehículos quedaron descolgados por problemas de fechas, al final seriamos tres vehículos, dos Mitsubishi L-200 y un Kia Sorento, seis adultos y cinco niños.
Francisco, Luís, Daniel, German, Shindo y Miguel somos los adultos, algunos ya conocíamos el desierto, pero para los mas pequeños esta aventura se convertiría en algo fuera de lo común, un reto al que no estaban acostumbrados tendríamos que resaltar que lejos de la complicidad de una aventura de estas características con estos pequeños todo fue como la seda, los peques se comportaron, que ni ellos mismos lo abrían pensado, fue todo un placer viajar con mi hijo y los de mis amigos, que se merecen ser nombrados uno a uno:
Miguel Rey, Isidro Iglesias, Federico Ojeda, Pablo Segundo e Ignacio Segundo !!! enhorabuena a todos ¡¡¡
Sobre las 4 de la mañana quedamos (tenemos la suerte de vivir en Cádiz a solo una hora del puerto de Algeciras) así que en dos horas desde que salimos de casa estamos en el continente Africano, la frontera, al ser primera hora de la mañana la cruzamos en muy poco tiempo.
Nuestra primera parada seria en ruta para tomar un pequeño descanso, mas tarde la comida (bocadillos de casa) muy cerca de Meknes, continuamos ruta haciendo un pequeño desvío hacia El Bosque de Cedros en el que para sorpresa de los peques pudimos observar a los monos que por esos lugares habitan ya al atardecer paramos en un camping, muy cerca de Midelt, la primera parada se convirtió en todo un acontecimiento, tiendas, comidas, y mucha mucha ilusión, pocos fuimos los que pudimos dormir a pierna suelta podían mas los nervios que el propio sueño,
Una vez desmontado el pequeño campamento, por fin salimos del asfalto, en dirección al Circo de Jaffar los paisajes impresionantes hicimos mil paradas para hacer fotos y demás y………. aparte de que el camino se estrechaba del mismo modo que la altura subía cada vez mas…………….todo bien teniendo en cuenta que Luís estrenaba coche y venia de un turismo y aparte de sus paseitos en quad,……..ninguna experiencia offroad y a pesar de todo ello “aprobado”
La siguiente etapa fue completamente fuera de pista llegando a las inmediaciones de las gargantas del Todra, concretamente en el albergue Panorama si no bien después de un lógico regateo, esa noche si que todos dormimos a pierna suelta, pero eso si… primera hora otra vez y en ruta , con mas ilusión si cabe ya que lo que nos esperaba a continuación era el desierto, según nos acercamos ya se ven poco a poco las primeras dunas los nervios van en aumento atravesamos Erfoud y por fin “Erg Chebbi” pequeña parada, buscar algo fresco en el albergue de Ali y salimos urgente hacia las dunas con tanta ansiedad que uno a uno nos fuimos quedando enterrados, y todo ello porque no queríamos perder tiempo ni en bajar las presiones de los neumáticos. Ya mas relajados y tras una comida perfecta bajo un palmeral tomamos rumbo a Ouzina gran desconocida para nosotros hasta la fecha, por el camino una vez mas desvío hacia las dunas en ellas pudimos disfrutar como niños…….. y los niños como padres ya que a pesar de que algunos ni llegan a los pedales, todos y cada uno de ellos pudieron experimentar el pilotaje los 4x4, otra experiencia que añadir. Acto seguido al fin Kasbah Ouzina donde Ibrahim y Hassan ya nos esperaban, tras las presentaciones de rigor nos enseñaron el interior de sus maravillosas instalaciones, la verdad es que ninguno de nosotros nos esperábamos encontrar algo tan bonito y con tantas comodidades en un lugar tan remoto y eso sin mencionar el trato recibido.
Después de acomodarnos ducharnos etc. Nos tenían preparada la cena sin duda la mejor de toda nuestra ruta, pero la noche nos tenia guardadas mas sorpresas, los niños se tomaron las instalaciones como su propia casa, se les veían repletos de ilusión, una vez cenados Ibrahim y todos los demás sacaron varios instrumentos musicales que hicieron las delicias de los mas pequeños durante un buen rato, una vez que terminaron de “aporrear” los tambores y demás nos pudieron deleitar con varias canciones folklóricas que hicieron nuestras delicias.
Pero aquí no acababa la velada, nos invitaron a reunirnos todos alrededor del fuego en medio de las dunas, allí pudimos charlar, contar chistes, etc esa noche nadie veía el momento de irse a dormir, ni los mas pequeños, era como un de esas noches mágicas.… Pero aún mejor. De todos modos…………… llego la hora.
Al día siguiente teníamos que partir rumbo a casa, entregamos alguna ayuda que traíamos, medicinas, material escolar, ropa, etc.
Todas las despedidas son amargas, pero esta vez tenemos claro que será un hasta pronto. A pesar de ello cada kilómetro hacia atrás …….snif…snif….
Ya tenemos fecha para regresar y varios proyectos para llevar ayuda al pueblo de Ouzina.
Queremos agradecer especialmente a nuestros amigos de Kasbah Ouzina al resto de personas que conocimos por el camino y a nuestros peques por hacernos disfrutar de todo esto.
Muchas gracias a todos por vuestra confianza. Esperamos volver a veros muy pronto por Ouzina.