Nuestra ya compañera Ascensión (Aisha, la nómada), nos ha querido remitir la crónica del viaje realizado, en el que combinaba la bulliciosa ciudad de Marrakech, con la soledad del desierto del Sahara. Esta jóven aventurera, ha recorrido nuesta zona y ha vivido durante varios días en el desierto, al mas puro estilo nómada, integrada en una caravana de dromedarios.
La finalidad que buscaba, era plasmar sus vivencias en el libro que está escribiendo.
Todo el equipo de Kasbah Ouzina, estamos muy contentos de haber contribuido de modo satisfactorio, a proporcionarte la experiencia e inspiración requerida para tu libro.
Un abrazo desde el desierto.
Aquí reproducimos literalmente la crónica remitida por Aisha:
Crónica de una viajera nómada
Seducida por los maravillosos relatos que cuentan antiguos viajeros sobre las delicias perfumadas de Marrakech y el cautivador embrujo del Desierto, decidí que mi deseo de ser abrazada por ellos no quedara insatisfecho.
Llegué a Marruecos animada por el pensamiento de explorar mis propios sueños e impregnarme de inspiración para escribir mi libro.
En el aeropuerto, una sonrisa cálida acudió a darme la bienvenida, era Hassan el guía cuya amabilidad siempre estuvo cerca.
La aventura se alió con nosotros para cruzar parajes de gran belleza en las montañas del Atlas y la sorpresa nos regaló un remanso de quietud, un lugar donde abandonarse contemplando el silencio, las dunas y las estrellas que por las noches se transformaba para alegrarnos con el sonido del tam-tam y la magia del fuego: kasbah Ouzina.
Los días que pasé entre los nómadas, las gentes del Desierto y la travesía en la caravana de dromedarios acompañada por los cantos y risas del pastor, Hassan y su amigo me deleitaron en extremo.
Conmovida por la hospitalidad del pueblo bereber y contenta con la experiencia, doy las gracias a Jordi por la excelente organización y a todas las personas que han hecho posible este viaje.
Ascensión de Tena