El día de hoy, está destinado a acercarnos hasta Rissani para visitar el mercado y repostar. Nuestros 4x4 necesitan combustible. Las rutas por el desierto, con su firme arenoso, han consumido nuestras reservas tal y como estaba previsto. Alguno de los vehículos con motor de gasolina y pocos litros de capacidad en el depósito, llega apurado a Taouz, por lo que se ve obligado a repostar unos pocos litros, que garanticen su llegada hasta Rissani. Todo el proceso fue cuidadosamente supervisado por los niños, que casualmente tenían fiesta este día, con lo cual acudieron todos a saludarnos y reclamar sus caramelos y bolígrafos.....
Continuamos camino de Rissani. A la llegada al pueblo vemos que el mercado no tiene el bullicio característico. Al ser día festivo, casí todo está cerrado, aunque siempre hay quien está de guardia para posibles despistados como nosotros. En las tiendas abiertas, realizamos algunas compras de artesanía y fósiles.
Repostados los coches y realizadas las compras, nos dirijimos para comer al aire libre y disfrutar del precioso día que tenemos. Nos acercamos hasta el lago de Merzouga, donde generalmente se pueden observar numerosas aves acuáticas como patos y flamencos, que en sus rutas migratorias paran a tomarse un respiro. Montamos el campamento en lo alto de un pequeño cerro, donde la vista del lago es excepcional y a comer se ha dicho. Como siempre alguna imagen curiosa surge de la nada, en este caso una "mobilette" con nada menos que ¡5! ocupantes.
Ya despues de comer, nos acercamos hasta las montañas de Taouz, para visitar unos antiquísimos gravados y construcciones que se encuentran dispersas por la zona. Ya en Ouzina, saludamos a nuestros amigos de "Guaja" que pararon a comer en el hotel camino de Merzouga.
Ya al atardecer, y dado que era nuestra última tarde en Kasbah Ouzina, nos adentramos a jugar un poco por las dunas y contemplar de nuevo la maravillosa puesta de sol. A la mañana siguiente, debíamos de partir ya hacia Merzouga para ir regresando.