En principio para disfrutar de un viaje al desierto y si no se tienen grandes pretensiones de buscar complicaciones, no es necesaria una gran preparación del coche, pero para evitar sorpresas, si es importante prestar atención a una serie de aspectos:
Para realizar los viajes por pista, se puede realizar perfectamente con un todo camino. Si pretendemos adentrarnos en la arena del desierto, deberemos disponer de un TT con reductora.
El mantenimiento del vehículo, debe ser escrupuloso ya que determinados elementos mecánicos, van a ser sometidos a un esfuerzo extra. Estos elementos son:
-
Amortiguación (muelles y amortiguadores)
-
Transmisión (estado y engrase)
-
Sistema de refrigeración (radiador, bomba y líquido)
-
Frenos (pastillas y discos)
-
Neumáticos (desgaste y tipo)
-
Embrague (estado)
Estos elementos, son los que mas van a sufrir, por lo que conviene llevarlos revisados y en perfecto estado. En todos los casos y en especial con los neumáticos, no debemos escatimar recursos para su sustitución, si se encuentran en su tercio final. Un elemento de este tipo en mal estado puede dar al traste con todo el viaje.
Los neumáticos es imprescindible que sean del tipo mixto (mínimo 50% carretera 50 % campo), de lo contrario, podemos sufrir incontables pinchazos y en el peor de los casos cortes laterales irreparables.
Por lo demás tal y como hemos dicho, cualquier TT del mercado puede realizar un viaje al desierto.